Frankenstein, el moderno Prometeo ¿Quien es el verdadero monstruo?
Para 1800 el capitalismo nació gracias a la revolución industrial, sustituyendo al feudalismo, dando paso a las fábricas, y las insalubres e inhumanas condiciones de trabajo. Muchos trabajadores vivían en la miseria, niños y mujeres trabajaban a cambio de peores salarios. Tanto el gobierno como las élites explotaban a sus empleados sin ningún tipo de interés por la dignidad ni la vida humana y todo aquel que no fuera de utilidad para este sistema era despedido y excluido de la sociedad. De ahí nace la expresión, bajos fondos, el sector de una población pobre y miserable que llevaba una vida ilícita o reprochable, inútiles, feos e incluso monstruosos.
Es en este contexto donde nace una de las obras más trascendentales de todos los tiempos, Frankenstein, el moderno Prometeo, escrita por Mary Shelley, la historia de cómo un hombre crea un monstruo y luego ese monstruo lo destruye a él, o eso podríamos pensar a simple vista.
Con el tiempo la cultura popular le ha asignado el nombre Frankenstein al monstruo, olvidado por completo que en el libro original, el monstruo no tenía nombre, Frankenstein era el apellido del soberbio doctor, quien pretendió competir con Dios y darle vida a su propia criatura, pero al darse cuenta de la horrible abominación que a creado, la abandona a sus suerte en un mundo hostil, sellado así el camino hacia su propia perdición. El monstruo demuestra ser una criatura sensible e inteligente, como un bebe recién nacido va aprendiendo del mundo y no tarda en entender que su apariencia es motivo del desprecio de todos a su alrededor, incluido su propio creador, el primero en despreciarlo. Este odio injustificado se transforma en resentimiento dentro del monstruo, convirtiéndolo en un asesino cuyo único objetivo es vengarse de su creador por destinarlo a una vida de soledad.
Es aquí donde podemos cuestionarnos quién es realmente el monstruo, la criatura que fue tratada hostilmente por todos hasta empujarla a la locura o el científico que usando la tecnología y la ciencia para propósitos egoístas e inmorales creo a un ser que luego abandonó decepcionado por su fealdad. Y qué hay de los bajos fondos ¿No son ellos iguales al supuesto monstruo? Rechazados y olvidados por una sociedad a la que su vida no le interesa, simplemente por considerarlo inútiles y feos, los locos, los lisiados, los pobres, los criminales, sedientos de venganza contra aquellos que los consideraban indignos, creado inadvertidamente a los monstruos que tanto aborrecía, pues si el mundo te trata como un monstruo ¿Que otra opción te queda más que serlo?
Bibliografía:
Bajos fondos. (n.d.). Real Academia Española. Retrieved November 16, 2022, from https://dpej.rae.es/lema/bajos-fondos
Troconis, E. G. (2021, May 10). Frankenstein o el rechazo a la irresponsabilidad. Elik G. Troconis. https://elikgtroconis.com/2021/05/10/frankenstein-o-el-rechazo-a-la-irresponsabilidad/
anónimo. (2018, October 27). Frankenstein y el rechazo a lo diferente, en el nuevo libro de un juez de la Corte Suprema. infobae. https://www.infobae.com/cultura/2018/10/27/frankenstein-y-el-rechazo-a-lo-diferente-en-el-nuevo-libro-de-un-juez-de-la-corte-suprema/
Nestosa, J. R. (2019, April 23). El rechazo de Frankenstein. ABC Color. https://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/el-rechazo-de-frankenstein-1755556.html
Zayas, A. M. (2021, February 26). Piedad y culpa en frankenstein. De Las Estaciones, 21-25.
Comentarios
Publicar un comentario