FRANKENSTEIN O EL MODERNO PROMETEO: EL ORIGEN DEL MONSTRUO, RECHAZO Y LA RELACIÓN CON LOS BAJOS FONDOS
FRANKENSTEIN
O EL MODERNO PROMETEO: EL ORIGEN DEL MONSTRUO, RECHAZO Y LA RELACIÓN CON LOS BAJOS
FONDOS
Noviembre 16, 2022.
Fuentes
Fermoso Alan Emmanuel
La escritora
inglesa Mary W. Shelley redacta la obra por antonomasia del género gótico Frankenstein
o el moderno Prometeo cuenta la historia de la creación de un monstruo en
manos de Víctor Frankenstein al descubrir el secreto de la vida. No obstante,
Víctor queda horrorizado con el aspecto monstruoso obligándose a esconderlo y procurar
alejarlo de la sociedad, ante el temor y la vergüenza de su experimento. La
personificación del monstruo de Frankenstein se caracterizó por el objetivo de su
prístino origen la amabilidad, la sensibilidad y la inteligencia para adaptarse
a las condiciones y códigos sociales, con la premisa de hacer el bien.
Inexorablemente, el infortunio radica en el rechazo y repudio por parte de la sociedad,
en virtud de su fealdad y horror gestando un deseo incontrolado de odio y venganza.
Asimismo, es menester concatenar la imagen del monstruo de Frankenstein con la definición
de “bajos fondos” derivada de una diversidad de expresiones o sinónimos de:
desgracia, inmoralidad, crimen, vicio, prostitución, suciedad, indigencia,
miseria, fealdad. En el decimonónico los bajos fondos tienen una profunda connotación
de mala pobreza que “comprende una clase de hombres viles y despreciables”[1], sin embargo, ostenta una
construcción cultural que tiene una intersección en la literatura, la filantropía
y el deseo de reforma y de moralización originada por la élite[2], es decir, término acuñado
por la burguesía para crear una distinción y división social del proletariado.
Ante esta premisa podemos afirmar que la sociedad (una élite) bajo lo
desconocido y la fealdad que transmite Frankenstein genera desconfianza, horror,
y rechazo, como consecuencia del prejuicio de la sociedad que corrompe el
comportamiento e intenciones de un individuo carente de maldad, perpetuando un
sentido de abandono, confusión y furia. Se puede concluir que a todo incentivo
de rechazo causa una reacción de violencia e ira por sentirse atacado y
menospreciado, algo que acaece en la sociedad entre la lucha de clases sociales
–una visión marxista— aliciente justificado para realizar homicidios, suicidios,
aislamientos, acciones criminales que emprende el personaje de Frankenstein
dotado de sentido romanticista por los impulsos de un comportamiento visceral,
errático e irracional. La influencia y presión social emprende el prejuicio obstinado
de la burguesía al proletariado tomando el papel en la sociedad de un Frankenstein
a partir de la perspectiva subjetiva y ajena que le adjudican.
Bibliografía
Shelley, Mary W., Frankenstein o el moderno Prometeo,
España, Sexto Piso, Tercera edición, 2013, pp. 9-35.
Kalifa, Dominique, “El surgimiento de los bajos fondos” en Los
Bajos Fondos. Historia de un imaginario, México, Instituto de
Investigaciones Dr. José María Luis Mora, Colección Itinerarios, 2018, pp. 09-57.
Kalifa, Dominique, “La invención del pobre malo” en Los Bajos
Fondos. Historia de un imaginario, México, Instituto de Investigaciones Dr.
José María Luis Mora, Colección Itinerarios, 2018, pp. 63-72.
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