Identidad nacional y nacionalismo
Sofia Hurwitz
La identidad nacional constituye en constructo colectivo que se va gestando a lo largo del tiempo e implica un proceso de diferenciación y autodefinición. La idea de proceso implica un movimiento continuo, no lineal y complejo. La continuidad hace del mismo algo siempre en construcción y sujeto a revisión, no se trata de un progreso lineal sino que pueden darse avances, lentificaciones, aceleraciones, retrocesos y estancamientos y la complejidad puede hacerlo por momentos conflictivo, contradictorio y turbulento.
La identidad nacional es compartida por un conjunto de personas que habitan en un territorio determinado y que se hayan subordinados a un sistema de gobierno. Como bien muestra la película, el conjunto de personas que constituyen una nación pueden ser heterogéneas, no necesariamente comparten la misma cultura, la misma religión o pertenecen a la misma etnia.
La identidad nacional forma parte del imaginario colectivo y a su vez a nivel individual es una elemento más de la identidad total de la persona. Así como la identidad individual, la nacional se construye en relación con un Otro real o imaginario con el cual uno se identifica o del cual busca diferenciarse para poder definir quien se quiere ser.
El surgimiento, el mantenimiento y las exacerbaciones de los nacionalismos pueden ser interpretados como parte del proceso de construcción de las identidades nacionales. Se trata de la necesidad de autoafirmarse frente a lo distinto y a partir de la otredad autodefinirse identificándose como siendo parte de una nación y diferenciándose de lo extranjero.
La película muestra como los nacionalismos pueden llegar a tomar formas extremas, inflexibles y hasta por momentos violentas. Shawn, el protagonista de “This is England” atraviesa un proceso conflictivo de construcción de una identidad individual. Al ser un niño manipulable y voluble, sucumbe ante las ideas supremacistas de Combo, sin cuestionarlo adapta una serie de creencias racistas y xenofóbicas que le permiten escapar a sus propios temores y vulnerabilidades.
A modo de hipótesis podríamos plantear que los
nacionalismos se fomentan: para satisfacer la necesidades gregarias de
pertenencia a un grupo y protección; para la conveniencia, ya que al pertenecer
al grupo se es menos vulnerable; para legitimar la violencia ejercida sobre el
extranjero; por miedo al ejercicio de la libertad y la responsabilidad individual;
como evasión ante el vacío existencial, es mejor percibirse como parte de una nación
que no siendo nada; para otorgar un sentido de vida al identificarse con la
causa nacional; para ser utilizado políticamente
como una forma de identificación colectiva que genera una masa que puede ser
manipulable para encarnar y hasta luchar por ciertos ideales compartidos; para
utilizarlo como pretexto para iniciar una guerra; para legitimar el proteccionismo
económico; y para manipular la historia en beneficio de ciertos intereses e ideologías.
Bibliografía consultada:
-Hobsbawm, Naciones y
nacionalismos desde 1870, pp. 23-53.
-Hobsbawm, La era de
las Revoluciones, c. 7 pp. 138-150
- This is England
Comentarios
Publicar un comentario